Presencial

Me encantaría que gustes de mi

10-02 – Me encantaría que gustes de mi

Me encantaría que gustes de mi, por Luciana Mastromauro
“Me encantaría que gustes de mí” es un monólogo protagonizado por Fernanda Rosetti, una profesora de literatura que busca el amor por todas partes. Se cruza con mujeres y se enamora intensamente. Tiene un hambre voraz por vivir, quiere escribir una nouvelle y salirse de su vida monótona. Atraviesa sus días en un mundo de ficciones donde conviven lo más intenso de su cotidianidad con lo más crudo de sus fantasías.

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Me encantaría que gustes de mi

10-02 – Me encantaría que gustes de mi

Me encantaría que gustes de mi, por Luciana Mastromauro
“Me encantaría que gustes de mí” es un monólogo protagonizado por Fernanda Rosetti, una profesora de literatura que busca el amor por todas partes. Se cruza con mujeres y se enamora intensamente. Tiene un hambre voraz por vivir, quiere escribir una nouvelle y salirse de su vida monótona. Atraviesa sus días en un mundo de ficciones donde conviven lo más intenso de su cotidianidad con lo más crudo de sus fantasías.

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Enamorarse es hablar corto y enredado

24-02 – Enamorarse es hablar corto y enredado

Enamorarse es hablar corto y enredado, por Leandro Airaldo
En un banco de plaza, Ana y Pedro se conocen. Una mariposa vuela sobre el primer diálogo, y ella, la muchachita de ciudad, dice que es finita como un papelito. Él, tipo de campo, la nombra etérea, impalpable, así como si fuese un ser del cielo. Ana, que cuando apenas le hablaron pensó en irse, decide ahora no pararse. Y en un vuelo de riesgo acepta un mate. El encuentro entonces se hace círculo, una serie de giros que encuentran su eje en el encantamiento.

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Enamorarse es hablar corto y enredado

24-02 – Enamorarse es hablar corto y enredado

Enamorarse es hablar corto y enredado, por Leandro Airaldo
En un banco de plaza, Ana y Pedro se conocen. Una mariposa vuela sobre el primer diálogo, y ella, la muchachita de ciudad, dice que es finita como un papelito. Él, tipo de campo, la nombra etérea, impalpable, así como si fuese un ser del cielo. Ana, que cuando apenas le hablaron pensó en irse, decide ahora no pararse. Y en un vuelo de riesgo acepta un mate. El encuentro entonces se hace círculo, una serie de giros que encuentran su eje en el encantamiento.

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