Escénicas

Desborde

Desborde

Desborde, por Compañía UNSAM, Agustina Sario y Andrea Saltzman
Este espacio de experimentación entre la Cia de la Unsam, Agustina Sario y Andrea Saltzman toma como punto de partida (des) ubicarse en el borde entre nosotrxs y nuestro entorno, situarnos en ese entre, esa espacialidad intermedia. Desbordar como modo de descentrar, desviar y complejizar para direccionarnos hacia el encuentro de nuestros gestos en este entorno de trabajo. Bordes, desbordes, mezclas que nos guiaron en un proceso de suavizar y extremar lo fronterizo, fuimos encontrando gestos donde no esperábamos y desechando hábitos inertes. Así se abrió la inquietud de pensarnos en el planeta que pisamos y nos soporta. Desde acá y ahora hacia otras temporalidades que no sabemos bien si están más adelante o más atrás, más arriba o más abajo pero que son las que emergieron en este encuentro.

Catatonia Putativa

Catatonia Putativa

Catatonia Putativa, por Manon Minetti
Dos amigas deambulan en un crucero a ninguna parte intentando no odiar al paraíso. Afuera la inmensidad. Adentro la maqueta de un oasis all inclusive.
El estado archipielágico por flotar en alta mar y el desgaste de un vínculo que los años han transformado en familiar, haciendo palanca para despellejar una emocionalmente a la otra, y viceversa.
Catatonia Putativa es un romance espectacular, una saturación kitsch pero ordenada; y esperamos, una segunda chance por un ratito, un paréntesis con energía navideña

Fe

Fe

Fe, por Federico Fontán
Seres en una red sin escapatoria. Rezan con fe. Caen una y otra vez en la trampa. Rezan con fe eternamente.
Están rotos, mitad vivos, mitad muertos pero juntos. Se sostienen, se empujan.
Como si fueran derviches, sus danzas los liberan.

El David marrón

El David marrón

El David marrón, de David Gudiño por Laura Fernández
David, el marrón, se enamora de Juan en la tetera* de un museo de la Ciudad de Buenos Aires. Entre esculturas europeas, obras de arte argentino y mingitorios, se miran, se besan, se prometen matrimonio. David, el de Miguel Ángel, tan gélido él, es primero testigo involuntario de ese amor, para luego ser, por qué no, su verdugo.

La obra cuenta las vicisitudes y el trágico desenlace de un extraño triángulo amoroso interracial –el de Juan, el rubio; David, el marrón y David, el de mármol–, mientras cuestiona las nociones de belleza, bondad y pureza históricamente otorgadas a la blanquitud.

*Una tetera es un espacio público utilizado para el encuentro sexual entre varones

La Gravedad de las burbujas

La gravedad de las burbujas

La gravedad de las burbujas, por Juan Pablo Galimberti
En Buenos Aires, una hora antes del gran apagón, el tiempo parece ser una olla en ebullición, un espacio continuo lleno de burbujas explotando.
La gravedad de las burbujas es la primera obra de la primera parte del PROYECTO ESFERAS, un conjunto de nueve obras y prácticas que investigan la fusión de lenguajes artísticos, en búsqueda de amplificar la percepción y repensar los modos de vinculación entre los seres que habitan este mundo, y quizás desde ahí, construir otros mundos posibles.

LOS EMPEÑOS DE UNA CASA de Sor Juana Inés de la Cruz

Los empeños de una casa

“Los empeños de una casa” de Sor Juana Inés de la Cruz, por Santiago Doria
A la casa de doña Ana van llegando inesperados visitantes a pedir asilo. Avanzando la noche, los enredos y equivocaciones propician amores cruzados. La joven y bella Leonor está enamorada de Carlos (también lo está Ana); don Pedro (hermano de Ana) pretende a Leonor sin ser correspondido, y don Juan que corteja a la propia dueña de casa. Don Rodrigo (padre de Leonor) y los sirvientes Celia, Castaño y Hernando aportan más enredos a la trama. Cada personaje busca con empeño lograr su deseo.
Sor Juana Inés de la Cruz realiza, por el camino de la comedia, una crítica contra las pasiones desenfrenadas, contra la inconstancia en el amor, y contra la preponderancia masculina; presentándonos a dos tipos de mujeres que actúan libremente, enfrentándose a las normas establecidas por el patriarcado.

"No me despiertes nunca" Homenaje a Agustín Magaldi y Diego Centeno

11-09 – “No me despiertes nunca” Homenaje a Agustín Magaldi y Diego Centeno

“No me despiertes nunca”
Homenaje a “Agustín Magaldi y Diego Centeno”

El popular cantante argentino Agustín Magaldi vuelve a escena en su 85° aniversario.
Con la participación especial de la “Orquesta de tango del conservatorio Manuel de Falla” bajo la dirección de Adrián Enríquez, quienes tendrán a cargo ese magnifico repertorio que representa el acervo cultural del tango, junto al elenco y los bailarines de la obra “No me despiertes nunca” bajo la dirección de Gastón Zambón Centeno, con motivo de la presentación de esta obra recientemente editada por Ediciones Corregidor y prólogo de Alejandro Casavalle, nos permitirá ser partícipes de este homenaje que reúne a 30 músicos, 7 cantantes, 10 actores y bailarines en escena.

No me despiertes nunca recrea la vida del santafesino Agustín Magaldi, quien obtuviera su mayor popularidad en la década del treinta, convirtiéndose junto a Carlos Gardel e Ignacio Corsini, en uno de los máximos referentes del Tango Argentino.
Agustín Magaldi mantuvo una estrecha relación con personajes de renombrado valor histórico como Eva y Juan Duarte, Pedro Noda, Diego Centeno y Rosita Quiroga.
Tomando a dichas personalidades, más la añadidura de otras que marcan correspondencia con momentos relevantes en su vida, No me despiertes nunca busca reproducir la época en todos sus aspectos y contenidos logrando de esta manera un espectáculo de singular interés y particular atractivo.
No me despiertes nunca es una pieza teatral escrita y dirigida por Gastón Zambón Centeno, nieto de Diego Centeno, fiel guitarrista y amigo de Agustín Magaldi.

Amor, ¿es amor?

Amor, ¿es amor?

“Amor ¿es amor?”, por Gabriela Bianco
Dos reconocidos artistas del teatro y del tango ensayan una historia de amor parecida a aquella que vivieron hace quince años, dentro y fuera del escenario. La asistente de dirección, una persona sorda que habla lengua de señas, es la única que los acompaña en el ensayo y se convierte en testigo involuntario de esa pulsión amorosa que amenaza con volver el tiempo atrás. Entre actor y actriz, el rol de la asistente crea, además, una nueva poética escénica accesible para personas sordas. Entre dos lenguas se construye el teatro de la vida o la vida del teatro mientras los personajes se preguntan:
¿Fue amor? ¿Y ahora qué es? ¿Qué tiene que ver el teatro con todo esto?

la casa de la llave

La casa de la llave

La casa de la llave, por Teresa Floriach
La casa de la llave es en sí misma un acto de denuncia. Mostramos, a través de las poesías, el canto, música y baile, qué sucede en las casas refugio, qué sentimientos atraviesan las mujeres que viven y trabajan allí. Enseñamos este espacio, cómo lo ocupan y viven. Además sumamos testimonios reales y escenas de lo trabajado en unos talleres de teatro impartidos por el grupo en una casa refugio de Florencio Varela. Esto es de suma importancia ya que es un cable a tierra, hacia la realidad, no todo es alegórico.

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