Mi hijo sólo camina un poco lento
Mi hijo sólo camina un poco más lento, por Guillermo Cacae
En la historia, Branko, que ese día cumple veinticinco años, padece una enfermedad degenerativa y rechaza la lástima de su madre, aprecia el amor de su potencial novia, sortea las miradas familiares y busca una suerte de emancipación en el marco de su condición.
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